Este lunes vivimos un momento muy especial para nuestra comunidad mercedaria con la realización de la tradicional Ceremonia de Cambio de Abanderados, una instancia llena de emoción y significado, en la que despedimos a quienes durante este año tuvieron el honor de portar nuestros emblemas institucionales y recibimos a los estudiantes que desde ahora asumen esta importante responsabilidad.
Durante la ceremonia, agradecimos a nuestros abanderados salientes por haber representado al liceo con orgullo, responsabilidad, compromiso y dedicación. Su labor fue reflejo del respeto hacia nuestros símbolos y de los valores que nos identifican como comunidad educativa. Sin duda, se llevan experiencias y recuerdos que permanecerán como parte importante de su historia escolar.
Asimismo, felicitamos a nuestros nuevos abanderados, quienes recibieron este importante reconocimiento y asumieron el desafío de representar a nuestro liceo con respeto, responsabilidad y, sobre todo, con el ejemplo. Este nombramiento constituye un motivo de orgullo y una invitación a mantener vivos los principios y valores que forman parte de nuestra identidad mercedaria.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue el solemne juramento realizado por nuestros nuevos abanderados ante nuestra Hermana Directora, Sor Roxana Gaete, instancia en la que reafirmaron su compromiso de custodiar nuestros emblemas y representar dignamente a toda nuestra comunidad educativa.
Esta ceremonia nos recuerda que portar nuestros emblemas va mucho más allá de una distinción. Es también una responsabilidad que representa nuestra historia, nuestras tradiciones y el espíritu mercedario que nos une. Agradecemos a todos quienes fueron parte de este significativo momento y acompañaron a nuestros estudiantes en esta nueva etapa.
Las banderas cambian de custodios, pero el compromiso y el espíritu mercedario permanecen.